Aproximación a la tecnología del estudio del Burnout y la
Terapia Floral en mujeres dirigentes.
Autora:
Msc. Eloida Pedroza Jorge[1]
La Salud
Laboral es un importante indicador actual
para el aumento del bienestar y la calidad de vida. Toda actividad
profesional implica la exposición a estímulos estresantes, que potencian la
inadaptación y afectan la salud. La actividad profesional
que envuelve el campo de la enseñanza, los servicios sociales y el cuidado de
la salud, por ejemplo, está marcada por una característica innegable de la que
hemos oído hablar con expresiones como: " No se hace por
dinero", "es
vocacional"; expresiones que
tienen en común, el no ser algo externo
al individuo, yendo mucho más allá de lo mecánico para involucrar a todo el ser
humano que la realiza.
La actividad
realizada por estos profesionales conlleva un compromiso personal, una
interacción directa y prolongada en el
tiempo, con los problemas y preocupaciones de los destinatarios de sus
servicios profesionales. A menudo, esta interacción se centra en problemas
actuales, cargados de muy diversos sentimientos: preocupaciones, miedos, rechazo, odios, desesperanza; cuya solución no siempre es fácil, si de aumentar
la carga de estrés existente durante las interacciones se trata. Algunos
autores han descrito el trabajo asistencial como "una interacción social
asimétrica, en la que existe con
frecuencia una relación emocional y confianza en el trabajador, y en la que el
fracaso con el cliente, es visto como un error del trabajador y no de los
instrumentos o de la naturaleza del problema". (1)
El estrés se
define como " proceso originado
tanto en el ambiente exterior como en el interior de la persona, que implica un
apremio o exigencia sobre el organismo, y cuya resolución o manejo requiere el
esfuerzo de los mecanismos psicológicos de defensa antes de que sea activado
ningún otro sistema" y afecta de
forma adversa, cuando el umbral de tolerancia es sobrepasado de forma
consistente. Sin embargo, cierta dosis de estrés parece ser necesaria para que
el desarrollo y adaptación procedan con normalidad; porque, paradójicamente, la estimulación
insuficiente también constituye una fuente nociva de estrés, donde es preciso tener en cuenta además de
que el estímulo "en general" no produce estrés sino que tal
experiencia estará mediatizada por la reactividad individual y el estado en que
se encuentra la persona al momento de responder a situaciones estresantes, que
influyen en su capacidad de adaptación ante tales situaciones, definidas como
"el conjunto de pautas de
respuestas neurovegetativas, cognitivas, conductuales y emocionales
características del individuo ante situaciones de estrés o tensión
nerviosa" (2) cuantificadas en el índice de reactividad al Estrés (IRE)
marcador inespecífico de vulnerabilidad ante el estrés.
El término
vulnerabilidad, vinculado al estudio del estrés psicológico y la adaptación
humana, es entendido como la "suficiencia
de recursos físicos, psicológicos y sociales que dispone el individuo para
hacer frente a las demandas adaptativas del medio; sin embargo, la
insuficiencia es condición necesaria pero no suficiente para la vulnerabilidad
psicológica; pues sólo si la demanda está relacionada con algo que le importa
de forma particular, lo convertirá en vulnerable, o sea que estará determinada más bien por la relación entre la
importancia que las consecuencias tengan para el individuo y los recursos de
que dispone para evitar la amenaza de tales consecuencias; porque el estrés es
una percepción individual, de manera que lo que para una persona supone un
desafío excitante, para otra puede representar un problema abrumador.
De esta manera
en el estudio del estrés se tendrán en cuenta tres grandes grupos de factores o
variables a saber: Factores estresantes propios del medio o factores externos
del estrés, factores propios del
individuo o factores internos y un tercer grupo de factores moduladores que
condicionan o modifican la interacción entre factores internos y externos, como
el apoyo social o los estados afectivos de tipo depresivo.
El síndrome que
nos ocupa, el de "estar quemado
por el trabajo"; responde a un estrés laboral cronificado que afecta,
fundamentalmente, a los profesionales relacionados con usuarios de diferentes
servicios: Burnout es el término anglosajón que describe desde mediados de los años 70 este proceso y
fue tomado por la Psicología, del mundo del atletismo, que lo utilizaba para
reflejar el estado en el cual la persona no conseguía los resultados esperados
después de un entrenamiento a fondo.
Por la
naturaleza estresante de este trabajo aparecen
sentimientos directamente mediatizados por las vivencia que experimentan
sus clientes, usuarios o beneficiarios, de ahí que el día a día con este
contacto favorece la acumulación de estrés crónico que puede llegar a agotar
emocionalmente a los profesionales, a conducirlos a un situación extrema, y,
finalmente, a "quemarlos" o a hacerlos enfermar y a buscar mecanismos
de huida de la actividad, lo que la literatura anglosajona denomina como Burnout.
El término
Burnout, fue introducido en la
literatura científica en los primeros años de la década del 70 (3) En la
actualidad se cuenta con una rica bibliografía sobre el tema. La mayor parte de
los autores coinciden en identificar este síndrome como "un estrés laboral
asistencial que afecta a los profesionales de diferentes ramas, que
generalmente mantienen un tiempo considerable en intensa implicación con gente
que a menudo se encuentra en una situación problemática y donde la relación
puede estar cargada de sentimientos de turbación, frustración, temor o
desesperación". (4))
El estudio del
Burnout, nos lleva a profundizar en el concepto de Estrés como categoría científica en tanto que, en general, el
desgaste profesional puede conceptualizarse en función de los estreses
engendrados por la interacción de múltiples factores; entre ellos: los
Culturales, Ocupacionales, Educacionales y Personales. Los primeros, por la
progresiva ruptura de la cohesión de la comunidad que aumenta, la demanda de la
implicación del profesional, un mayor escrutinio público de los servicios y una
menor confianza y apoyo a su labor, patente en la insuficiencia de recursos y del
presupuesto asignado a tales fines.
El factor
Ocupacional se expresa en la mayor susceptibilidad a quemarse de aquellos
profesionales que prestan atención directa a las necesidades de las personas
(médicos, psicólogos, asistentes sociales y profesores), por el desarrollo de
interacciones competitivas y conflictivas, en lugar de cooperativas y de apoyo;
por la presencia de líderes negativos que reducen la autonomía del trabajador;
la ausencia de criterios definidos que posibiliten la valoración de logros,
objetivos y éxitos; la baja retribución percibida; las menores posibilidades de promoción o las
oportunidades de ascenso limitadas a
tareas administrativas, que desvinculan del objeto principal de su misión; el
poco apoyo y reconocimiento de la comunidad; el volumen de trabajo y las
presiones para hacerlo y la falta de información de los fines sociales de su
labor y de su propia misión en ellos.
Desde el punto
Educacional, el problema está dado en el hecho de que los docentes alejados de
las realidades prácticas del trabajo, en la formación de los futuros
profesionales, crean una falsa expectativa con respecto al desempeño,
fallando en la preparación de sus alumnos para tolerar frustraciones,
incertidumbres y estreses inevitables
en cualquier profesión; los que luego se resisten a solicitar ayuda ante los
obstáculos, atribuyéndoselos a su falta
de competencia profesional. A esta variable se adicionan la falta de
entrenamiento en habilidades prácticas y en técnicas de autocontrol emocional y
el manejo de la propia ansiedad, factores todos contribuyentes al desgaste
emocional. Por último, factores de tipo Personal predisponen al profesional a
experimentar desgaste. Sea cual sea el tipo de personalidad, se considera que
es el tipo obsesivo compulsivo el más predispuesto, son aquellos individuos más
dedicados y entusiastas, "adictos al trabajo", los que presentan un mayor riesgo;
básicamente caracterizados por
autoimponerse presiones en relación con unas expectativas exageradas sobre el
cometido del propio trabajo y de sí mismos, identificados e involucrados
excesivamente con los usuarios de sus servicios, lo que conlleva a frecuentes
experiencias de pérdidas y de disgusto por la comprobación de la diferencia
entre el nivel ideal y real de su trabajo; haciendo, también, que
basen su autoestima únicamente en la consecución de sus metas, teniendo
además dificultades para actuar con decisión ante problemas humanos, así como
para permitirse cometer errores.
Evidentemente
"el Burnout no es cualquier tipo de estrés"; lo diferencia el hecho
de ser un estrés crónico, experimentado en el contexto laboral producto de una
interacción negativa que desborda y
agota al profesional su capacidad de reacción adaptativa; no disponiendo de
recursos adecuados para amortiguar el estrés que su trabajo implica y
experimentando una constelación de síntomas ante las demandas laborales.
Este proceso,
cuyo diagnóstico es difícil de realizar, por ser un "patrón sutil de
síntomas, conductas y actitudes únicas en cada persona" (Mattingly), se
caracteriza por un agotamiento físico y psíquico, con sentimientos de
impotencia y desesperanza, extenuación emocional, con un autoconcepto negativo y actitudes negativas hacia el
trabajo, la vida y los demás; evidenciado
en un trato frío y despersonalizado hacia los demás y un sentimiento de
inadecuación hacia las tareas que debe realizar.
La literatura
científica del Burnout ofrece varios modelos para su explicación, pero la
mayoría de los autores reconocen 3 dimensiones fundamentales a saber: el
Cansancio Emocional, su rasgo fundamental, o lo que es lo mismo, la sensación de no poder dar más de sí
mismo; la Despersonalización, que surge
por la necesidad de protegerse de la sensación de impotencia que genera el
cansancio emocional y se manifiesta en la necesidad de aislarse de los demás
adoptando una actitud impersonal hacia los destinatarios de su servicio y sus
compañeros de trabajo, mostrándose cínico, distanciado, etiquetando despectivamente a sus usuarios o
culpándolos de sus frustraciones, con una progresiva fractura de su compromiso
laboral. Estos mecanismos, aunque neuróticos, son recursos que suponen para él
una forma de aliviar la tensión adaptándose a la situación restringiendo el
grado de relación con las demás personas.
El tercer rasgo
esencial es el sentimiento de Inadecuación personal y profesional al puesto de
trabajo, como falta de Realización Profesional, que surge al comprobar que las
demandas que se le hacen, exceden su capacidad para atenderlas debidamente y
puede aparecer encubierto por una sensación paradójica de omnipotencia, que da la impresión de que su interés y
dedicación son inagotables al redoblar sus esfuerzos para afrontar las
situaciones. (Álvarez y Fernández 1991).
Sin embargo, la autocrítica del nivel de Realización Personal conlleva a
la adquisición de nuevas formas y perspectivas de evaluación de la situación y
a la búsqueda de modos de afrontamiento más efectivos.
Es importante
considerar que estos tres síntomas o dimensiones descritos para el fenómeno del
Burnout, transcurren a lo largo de unas etapas definidas y observables,
clasificadas como: el Entusiasmo, período inicial matizado por altas
expectativas y esperanzas y una alta energía, donde el trabajo lo es
"todo", con una identificación excesiva e ineficaz de energía; el
Estancamiento donde se jerarquiza la satisfacción de las propias necesidades
fuera ya del entorno laboral y el
trabajo pasa a otro plano menos importante; la Frustración, en la que se comparan
la propia valía y la del trabajo, y en la que los límites impuestos por
este, comienzan a amenazar los
propósitos y aparecen los problemas emocionales, físicos y conductuales y
deviene la apatía, donde "el
trabajo es sólo el trabajo", y se invierte en él un mínimo de esfuerzo y
un tiempo insuficiente, evitando a los usuarios y continuando en él únicamente
por la seguridad que conlleva.
Obviamente las
principales fuentes causales de este síndrome son la organización laboral-institucional y determinadas
características personales, matizadas por el contacto continuo y frecuente con
el público. Llegado este momento, lo más preocupante es descubrir "que la
mayor parte de los estudios se limitan a su caracterización y, la menor, al
diseño de estrategias de prevención y mejoramiento de la Calidad de vida del
personal susceptible, sobre todo a través del entrenamiento y aprendizaje de
determinadas estrategias de afrontamiento" (5); lo que es comprensible si
se tiene en cuenta la necesidad de lograr una plena caracterización de un
fenómeno tan conceptualmente controvertido,
que demanda ya el paso de las investigaciones descriptivas o
constatativas a las evaluaciones de
intervenciones y su consecuente generalización.
De modo que ante la multicausalidad
reconocida de este síndrome, el aumento de su incidencia y la inminente demanda
de intervenciones que lo contrarresten,
elegimos evaluar la efectividad de la Terapia Floral en su
afrontamiento, por su reconocida
capacidad para subvenir a la profunda necesidad del hombre de vibrar
positivamente en armonía con ese entorno.
Es que los remedios florales son
armonizadores de energía, dado que las plantas y sus vibraciones tienen la
habilidad de facilitar el balance energético. "Es sabido que desde tiempo inmemorial
la naturaleza ofrece los medios para la prevención y curación de las
enfermedades por mediación de hierbas". (Espeche, 1995).
Se sabe que tras haber constituido lo
esencial del arsenal terapéutico hasta mediados del siglo XIX, la Fitoterapia
cedió el sitio a medicamentos obtenidos a partir de principios activos
extraídos de plantas medicinales, hasta el punto de haber caído en el olvido,
en beneficio de la quimioterapia de síntesis total o parcial, y que también
ciertos hechos concretos, como las estadísticas del Centro Internacional de
Comercio, anuncian su renacimiento. Son cada vez más numerosas las personas que
inquietas ante los excesos de las civilizaciones industriales y las amenazas
que proyectan sobre la salud física y moral recurren a las plantas curativas,
llevadas también por un deseo de reconciliación con la naturaleza.
"En ello reside el interés de las
investigaciones que anima la
Organización Mundial de la Salud y que poco a poco impulsan a cada país a
inventariar desde la base, sus propios
recursos terapéuticos, entre los cuales, las plantas medicinales siguen
desempeñando una función determinante." (UNESCO, OMS, 1997). Y sobre todo,
por la amplia aceptación de la Terapia Floral, "que heredera del saber
Universal, basado en la concepción del hombre como unidad bioenergética, se
adelantó en casi más de medio siglo a la Psiconeuroinmunología. (Gerber, R.
1989)".
En
esta terapéutica, la prevención y la curación de la enfermedad se logra
descubriendo lo que la causa y erradicando el defecto, con el desarrollo de la
virtud opuesta, de ahí que lo importante no es la naturaleza de la enfermedad,
sino el hombre que la porta. "Su punto fuerte radica en la normalización
de los trastornos psíquicos internos, así como en la mejoría del dolor físico,
con causas psíquicas reconocidas o síntomas concomitantes" (Blome G, 1995)
Las
emociones facilitan la prescripción de los remedios que "ayuden al cuerpo
físico a recobrar las fuerzas y a la mente a serenarse, a ensanchar su campo y
a buscar la perfección, trayendo paz y armonía a toda la personalidad"
(Espeche B., 1993) sin embargo en
contraste con el método holístico en la Terapia floral, personalizada,
empleamos en nuestro estudio, una fórmula orientada a corregir las disarmonías
que subyacen al Burnout.
Entre
las conductas o actitudes que correlacionan causalmente con el síndrome,
manipulamos experimentalmente: la adicción al trabajo como única fuente de
autorrealización y la dificultad para relajarse y disfrutar de la vida (Oak);
el agotamiento emocional por la competencia o el deseo de representar un papel
que acaba agotando adrenalmente al profesional (Aloe Vera); la pérdida de la
motivación por el trabajo, aún cuando se quiera dar una impresión diferente
(Hornbeam); la impaciencia y la dificultad para tolerar ritmos y maneras de
reaccionar ajenas, que impiden o
limitan la actuación en equipos, como vía para compartir responsabilidades y
experiencias estresantes (Impatiens); los sentimientos de dependencia, la dificultad para poner límites a la autoridad
de los otros sobre sí y la tendencia a llevar la carga de quienes están en
mejores condiciones para hacerlo (Centaury) el agotamiento por exceso de
responsabilidad (Elm) y el sentimiento de culpa, (Pine) por la identificación
con el fracaso en las tareas y las atribuciones indebidas, para permitir que
las expectativas y la satisfacción laboral, dejen de ser exclusivamente
dependientes del progreso del usuario y tengan más que ver con su competencia
personal.
En modo alguno consideramos necesario
describir cada uno de los remedios propuestos, ni la naturaleza de su acción,
será suficiente mostrar su capacidad para identificarse con la disarmonía y
producir vibraciones sensibles de ser contrastadas empíricamente en su estado
transformado, (desde cualquier tecnología diagnóstica), en beneficio de la
calidad de vida del "quemado por el trabajo".
Material y Método.
Problema:
¿Modifica
la Terapia Floral las medidas de Cansancio Emocional, Realización Profesional y
Despersonalización, que resultan de la aplicación de la tecnología del estudio
del Burnout a mujeres dirigentes?
Hipótesis.
La
Terapia Floral produce modificaciones positivas en las tres dimensiones del
Síndrome de Burnout, en las mujeres dirigentes.
Objetivo General.
-
Valorar la efectividad de la Terapia Floral como
recurso a tener en cuenta en el afrontamiento del Síndrome de Burnout.
Objetivos Específicos.
-
Identificar las manifestaciones de desgaste
profesional en mujeres dirigentes.
-
Evaluar las modificaciones que se producen en las
medidas de Cansancio Emocional, Despersonalización y Falta de Realización
Profesional, atribuibles a la acción de los Remedios Florales.
Se
trata de un diseño pre-experimental, del tipo el grupo contra sí mismo, antes y
después de la intervención se empleó el cuestionario breve del Burnout (CBB)
del Malasch Burnout Inventario (MBI) de 22 Items que evalúa las tres
dimensiones clásicas del Burnout: Cansancio Emocional, Despersonalización, la
Falta de Realización Profesional y el estado de Burnout en que se encuentran
los sujetos, Variables Dependientes, de cuya evolución depende la estimación
del mérito o valor de la Terapia Floral, variable Independiente de este
estudio.
Este
inventario autoadministrado explora
sobre los sentimientos personales y actitudes del profesional en su trabajo y
hacia los clientes.
La
subescala de agotamiento emocional (EE) con 9 Items, valora la sensación de
estar emocionalmente saturado o exhausto por el propio trabajo, la de despersonalización
(DP) integrada por 5 Items, mide el grado en el cual la respuesta a los
destinatarios de su labor o clientes es fría, distante e impersonal y la
subescala de logros personales (PA) consta de 8 Items que valoran los
sentimientos de competencia y eficacia en la realización del trabajo.
El
Burnout o desgaste profesional es una variable continua que se puede
experimentar en Bajo, Moderado o Alto grado y no como una variable dicotomizada
presente o ausente.
Un
alto grado de Burnout se corresponde con Altas puntuaciones en Agotamiento
Emocional y Despersonalización y Bajas puntuaciones en la subescala de
Realización Profesional.
El
grado Medio se obtiene por puntuaciones Medias en las tres subescalas.
Un
grado Bajo de Burnout es resultado de Bajas puntuaciones en las subescalas de
EE y DP y de altas puntuaciones en la de PA.
Para
la determinación de estas medidas en
cada una de las dimensiones se tuvieron en cuenta los siguientes varemos
Baja Media
Alta
EE =>18 19-26
>=27
DP =<15 6-9
>=10
RP =<33 34-39
>=40
Se
realizó además un inventario de las manifestaciones clínicas de la ansiedad, en
sus dimensiones Psicofisiológicas,
Cognitivas y Motoras.
La
muestra para este estudio la constituyen 10 mujeres dirigentes de la Federación
de Mujeres Cubanas, que tienen entre otras, la importante misión social de
trabajar por la plena integración sociolaboral de las féminas, en la provincia
Villa Clara, por el alto grado de sospecha de afectación del Síndrome, dado el
sentido apreciable de compromiso, mantenido en el tiempo y sometido a la
crítica popular por el resultado final de tan compleja labor social. Esta
dirección Provincial a su vez atiende igual nomenclatura en 13 municipios.
Todas ellas mostraron su disposición voluntaria a colaborar, una vez que se les
explicaron los objetivos de la investigación con el consecuente beneficio para
su bienestar y para la generalización de la experiencia.
Se
tuvieron en cuenta en cuenta como variables generales: edad, nivel escolar,
años dedicados a la labor (al menos un año de desempeño), profesión actual y
estado civil.
Los
resultados se analizan mediante porcentajes de cada una de las categorías del
Burnout y se presentan en tablas y gráficos.
Resultados.
Antes
de proceder a analizar los resultados de esta experiencia breve pero
enriquecedora es preciso tener en cuenta que la intervención con Terapia Floral
tuvo una duración de 21 días a partir de la aplicación de las pruebas
diagnósticas.
Respecto
a las variables generales controladas, el 100 % de los sujetos de la muestra
son mujeres, el 70% de ellas están en las edades comprendidas entre 36 y 45
años, el 80% de ellas son casadas y sólo un 10% es soltera y divorciada. El promedio de hijos es de 1 o
2.
El
nivel escolar predominante es el Superior, (60%) próximo a otros estudios realizados (6)donde el 50%
de los sujetos se ubicó en el nivel Universitario. El promedio de tiempo
dedicado a esta labor social es de 7,4
años.
La
dimensión Cansancio Emocional, rasgo
fundamental del Burnout, alcanzó en el Pretest, una puntuación de 23.1 que lo ubica en un grado Moderado de
afectación, similar a los resultados
(20.33) de esta misma variable en un estudio descriptivo realizado en 160
profesionales de la Atención Primaria de Salud
en Islas Canarias (7)
En esta
dimensión, al inicio de la Intervención se ubicaron en el grado Bajo de Burnout
2 de mujeres (20%), quedando este mismo por ciento en este indicador al
final de la intervención, sin embargo en el grado Alto, en el que se ubicaban 4 (40%), quedaron 2 (20%), lo que expresa la
ganancia a favor del bienestar emocional
producido por la intervención.
Agotamiento Emocional. (Pre test: 23.1, Post test: 21.8) Moderado.
|
Grado |
Bajo |
Moderado |
Alto |
|
Antes |
2 |
4 |
4 |
|
% |
20
% |
40% |
40% |
|
Después |
2 |
6 |
2 |
|
% |
20% |
60% |
20% |
El
valor medio obtenido en la muestra global de profesionales de Atención Primaria
de la Salud para esta subescala fue de 20.33, en nuestro estudio fue de 23.1 al
inicio y 21.8 al final, en el primer caso el 45% se ubicó en el grado Bajo de
Burnout, el 30.9 en el Medio y el 27.6 en el alto, las mujeres dirigentes se
ubicaron en un 20% en el grado Bajo y
el 40% en el Medio y Alto. En el postest, transcurridos 21 días de tratamiento con la fórmula floral,
calificaron 20% en Bajo y Alto y 60% en el Moderado.
Otros
matices que permiten inferir la sensibilidad de este síndrome, a la acción de los remedios florales (más
allá de las medidas de cambio que aportan los varemos de la tecnología del
estudio del Burnout) son los que
desdibujan en tan breve espacio de tiempo, sentimientos relacionados con el
trabajo, donde un 10% de las mujeres participantes dejó de sentirse
"emocionalmente agotada por su trabajo" y sentirse
"acabada", el 20% dejó de experimentar cansancio al final de la
jornada, la vivencia humana dolorosa de sentirse "Quemado" por el
trabajo, esencia misma del síndrome,
autorreferida por el 60% de la muestra en el pretest, evolucionó
favorablemente en un 40% de los sujetos y en la misma medida, la percepción de
que se "está trabajando demasiado".
La
Despersonalización o la presencia de una actitud impersonal hacia los
destinatarios de sus servicios y compañeros de trabajo, como salida a la
situación generada por el Cansancio Emocional puntuaron grupalmente
en grado Moderado (9,2) en el mismo indicador del referido estudio (6.75)
En esta
subescala, el 20% estuvo en el nivel Bajo el 30% en el Medio y un 50% en Alto, en la evaluación final el 60% puntuó
en Bajo, 30% en Medio y sólo !0% se ubicó en Alta.
Despersonalización. (Pre test:
9.2, post test 6.3). Moderado.
|
Grado: |
Bajo: |
Moderado: |
Alto: |
|
Antes: |
2 |
3 |
5 |
|
% |
20% |
30% |
50% |
|
Después: |
6 |
3 |
1 |
|
% |
60% |
30% |
10% |
Grupalmente
aunque no se mueven antes y después del grado medio, la puntuación disminuyó de
9.2 al inició a 6.3 al final, puntuaciones del límite inferior y superior del
grado Medio (9-6) en que se mantienen, lo que sin atribuir más beneficios que
los dispensados por la intervención, puede ser interpretado como un aumento de
la sensibilidad, consecuencia también de una mejoría en el estado emocional que le permite al trabajador ser más eficaz
y disminuir el nivel de rechazo que el embotamiento produce, como defensa o salida de la situación.
Con
respecto al estudio descriptivo de referencia, única base de comparación, en
esta dimensión se registró un 38.8% en el rango de puntuación Baja de la escala
y el 30.1% en la Media y Alta, lo que
evidencia la importancia de intervenciones priorizadas en nuestro contexto si
se tiene en cuenta el elevado % de mujeres que se ubicó inicialmente en el grado
Alto de Despersonificación a pesar del sentido de la misión social y la
deseabilidad social que amenazan la
fidelidad de los datos obtenidos. En nuestro estudio, mejoró la percepción de
la comprensión hacia las demás personas en un 20% y en esta misma magnitud (2
personas) autoinforman que dejaron de tratar a las personas como si fueran
objetos impersonales y en igual medida experimentan una disminución del estrés
producido por el contacto interpersonal.
En orden
creciente (30%), se benefician los
items que exploran la sensación de estar influyendo positivamente con su
trabajo, sobre los demás y la disminución de la preocupación porque "el
trabajo le esté endureciendo emocionalmente".
Sin
lugar a dudas la Despersonalización se hace evidente al considerar en un
indicador elevado (80%) que "trataban los problemas emocionales en su
trabajo con mucha calma", y el cambio operado en esta dimensión se explica
también en el hecho de que al final un 30% pensara lo contrario, esta misma
línea de pensamiento vinculada a la capacidad de las esencias florales para
cambiar la perspectiva y aportar
equilibrio y discernimiento, permite relacionarlas causalmente con que
descendieran del 60% al 30% las dirigentes que "creían crear fácilmente
una atmósfera relajada con las personas a la que dan servicio".
En
el caso de la variable relativa a la
Falta de Realización Personal, que explora acerca del sentimiento de inadecuación personal y profesional en el trabajo,
alcanza un 34,2 que la ubica en el grado Moderado, en idéntico grado de Burnout
del referido estudio (36.6) .
Logros Personales. (Pre test: 40, Post test:
36,2.
|
Grado: |
Bajo: |
Moderado: |
Alto: |
|
Antes: |
1 |
2 |
7 |
|
% |
10% |
20% |
70% |
|
Después: |
5 |
1 |
4% |
|
% |
50% |
10% |
40% |
En
esta dimensión, (antes ) el 10% clasificó en el grado Bajo, 20% en el Medio y un
70% en el Alto, estos resultados aparentemente contradictorios ( en relación
con las puntuaciones de las otras dos subescalas) sobrepasan los indicadores
encontrados en una muestra de 160 profesionales donde el 47.1 refería
experimentar un nivel Alto de Realización Personal. Finalizada la intervención,
el 50% califica en el grado Bajo de realización Personal, un 10% en Moderado y
el 40% se ubica en el grado Alto.
El
análisis final descubre que es posible,
con independencia de las complejas variables que inciden sobre este
fenómeno, obtener un mayor ajuste en el
balance subjetivo del nivel de satisfacción alcanzado, con la realización de
sencillas intervenciones como ésta, probablemente por un mejor discernimiento, consecuencia también del aumento registrado
en el estado emocional y la
sensibilidad hacia las personas.
En
tan breve experiencia, se registró una disminución de la vivencia grupal de Logro Personal, pasando de un nivel Alto a uno Moderado (40 Antes y 36,2 Después). Estos
hallazgos se tornan interesantes, si se
tiene en cuenta aquello de que no siempre la satisfacción es un indicador de
desarrollo de la personalidad y que es posible que el nivel de realización
informado, esté expresando un sentimiento de omnipotencia, encubridor del desgaste
profesional experimentado, al redoblar sus esfuerzos, dando la impresión de que su interés y dedicación son
inagotables.
Por
otra parte, la autocrítica del nivel de realización alcanzado, puede contribuir por un lado, a la
generación de alternativas personales de autoperfeccionamiento, y a las
demandas de mejoramiento de las
condiciones laborales-organizacionales y la propia prevención y/o tratamiento
del Síndrome de Burnout, por otro.
Dado
que las flores permiten tomar contacto con nuestros estados emocionales y
espirituales más profundos y que la propia bibliografía sobre el tema, se habla de una realización profesional
subjetivada en exceso, probablemente por la esperabilidad social, disminuyó por
la intervención dispensada en un 30% la impresión de "haber conseguido
muchas cosas útiles en su profesión", como ocurrió en su apreciación de la
calidad de su trato donde inicialmente el 80% se situó en la categoría
"muy eficaz" para hacerlo finalmente en un 30%, cambiando el 50% de
las mujeres dirigentes esta autovaloración en detrimento del papel jugado en
sus interacciones, y a favor de la búsqueda de mejores métodos personales de
comunicación y desempeño.
Siendo
así reconocidas, las dificultades
personales "pueden ser reformuladas, como oportunidad para el desarrollo
de nuevas habilidades y una mayor capacidad en la resolución de problemas"
(Bennet, 1979) Evidentemente la Terapia Floral contribuye a ello, como en este
caso, por el cambio cognitivo, afectivo
y conductual que produce.
Síndrome de Burnout. (Antes y después de la intervención)
|
Grado: |
Bajo: |
Moderado: |
Alto: |
|
Antes: |
1 |
7 |
2 |
|
% |
10% |
70% |
20% |
|
Después: |
4 |
6 |
0 |
|
% |
40% |
60% |
0% |
Todos
estos resultados alentadores, al puntuar las tres subescalas en su conjunto,
para calificar el grado de Burnout, son indicativos, sin embargo, de la
permanencia de un grado Moderado de
Burnout (7 mujeres antes y 6 después). Pero es importante significar, a favor
de la intervención dispensada, que además de las modificaciones positivas
referidas a las diferentes dimensiones por separado, en general el 30% transitó del grado Moderado al Bajo y un 20%
del Alto al Moderado, lo que corrobora las expresiones de bienestar y la
demanda de la continuidad del servicio de Terapia floral, de las mujeres
sujetos de este estudio, que fueron invitadas a participar en la validación de
una fórmula floral nacida en Barcelona,
al calor de un interés muy fuerte de contribuir al bienestar y la
felicidad de los trabajadores de los servicios sociales, por un grupo
Terapeutas Florales sin Fronteras.
Conclusiones:
La
Terapia Floral es un recurso efectivo en el tratamiento del Síndrome de Burnout, dado que al centrarse
en la configuración personológica del afectado (sin necesidad el alterar el
estresor original) armoniza las experiencias emocionales negativas, aumenta la
sensibilidad del profesional hacia los destinatarios de sus servicios y
contribuye al ajuste de la autopercepción del nivel de realización profesional
alcanzado, prerrequisito para la evaluación de la situación y el afrontamiento
de sus demandas de forma diferente.
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[1] Master en Gerontología Social, Terapeuta Floral de la Farmacia Homeopática de Santa Clara. Diplomada en Terapia Floral. Miembro del Grupo Nacional de Terapia Floral y del Claustro del Diplomado Nacional de Terapia Floral.