Autoras:[1]
Dra. Saira Rivas Suárez
Dra. Mónica Dueñas Romeu
Se realizó un estudio
preexperimental prospectivo de 14 pacientes, diagnosticados con osteoartritis
que asistieron a la consulta de Reumatología del Policlínico “José Ramón León
Acosta”, de la ciudad de Santa Clara, en el período comprendido de abril a
junio del
La osteoartritis, conocida también como enfermedad
articular degenerativa, es la enfermedad reumática más común. Además del
hombre, casi todos los vertebrados padecen artrosis, incluso las marsopas, las
ballenas y los antiguos habitantes
terrestres.(1)
Con gran frecuencia encontramos en el consultorio médico
de familia la asistencia de numerosos pacientes con patologías articulares,
dentro de ellas,
Si tenemos en cuenta que a los 40 años, el 70% de
todas las personas tendrá cambios artrósicos de mayor o menor grado en las
articulaciones que soportan carga y de estos solo menos de la mitad presentan
síntomas clínicos y que a partir de aquí a medida que la población envejece
aumenta su prevalencia, lo podemos considerar un problema de salud serio a
tener en cuenta. (2)
Como esta enfermedad se acompaña de cambios degenerativos
del cartílago articular y crecimiento óseo hacia esta cavidad, no existe un
tratamiento que cure la afección. Hasta el momento ningún medicamento modifica
el curso natural de la enfermedad, y además de los síntomas incapacitantes
reales se añade una sensación de angustia, ansiedad y desesperanza del paciente
ante la afección crónica inhabilitante. Por lo que el tratamiento está orientado a controlar los síntomas.
Se utilizan múltiples tratamientos para mitigar los
síntomas (3), dentro de los más clásicos están los tratamientos con
antinflamatorios no esteroideos, analgésicos y esteroides, de todos ellos se
necesitan grandes dosificaciones para tratamientos mantenidos por semanas o
meses que tienen un sin número de efectos colaterales, fundamentalmente
digestivos, además de estar contraindicados en patologías tan frecuentes en el
adulto como
Al conocer que existen esencias florales capaces de mejorar síntomas somáticos como el dolor, la contractura y otros, característicos de esta enfermedad, así como las maravillosas propiedades de las flores de actuar sobre el estado emocional que en todo paciente con patología crónica es tan importante, no solo por la poca esperanza en la curación, si no para adaptarse a las nuevas situaciones que le impone su enfermedad, ha sido el motivo de la formulación del problema central de esta investigación:
· ¿Es posible demostrar la efectividad de la terapia floral en el tratamiento de pacientes con Osteoartritis?
En concordancia con el problema planteado, se han trazado los objetivos para la presente investigación.
Objetivo General:
· Demostrar la efectividad de la terapia floral en el tratamiento de pacientes con Osteoartritis.
Objetivos
Específicos
1. Demostrar la efectividad de la asociación de cremas tópicas con Patrones Transpersonales y el tratamiento personalizado, con esencias florales de Bach en el tratamiento de pacientes con Osteoartritis.
2. Determinar sobre cuales síntomas tuvo mayor efectividad el tratamiento con esencias florales.
Para el caso del presente estudio, la
hipótesis propuesta fue la siguiente:
· Resulta efectiva la terapia floral en el tratamiento de los pacientes con Osteoartritis.
Se realizó un estudio preexperimental, prospectivo, en el período comprendido de Abril a Junio del 2002 en el Policlínico José Ramón León Acosta. El universo de trabajo está compuesto por 14 pacientes de ambos sexos (10 mujeres y 4 hombres) que asistieron a la consulta de Reumatología, donde se realizó el diagnóstico de osteoartritis de diferentes articulaciones. Para el mismo se utilizaron criterios radiológicos apoyados por el diagnostico clínico dado por el reumatólogo.
Se incluyeron en el estudio pacientes con osteoartritis primaria o secundaria con crisis aguda o subaguda de dolor o inflamación que hubiesen utilizado o no un tratamiento anterior.
Variables y su operacionalización:
Como la sintomatología más frecuente en esta patología es el dolor, algo subjetivo y de difícil cuantificación, pues está mediado por la individualidad de cada paciente, se utilizó una escala visual del dolor. Este método consiste en darle al paciente una escala del 0 al 10, y según su criterio le dio un valor numérico del intervalo que correspondiente a la intensidad que para él tenia su dolor, esto se realizó en todas las consultas. Esta escala se llevó a los intervalos considerando que el dolor como:
Asintomático (0)
Ligero (1-3)
Moderado(4-6)
Intenso(7-10)
Con el objetivo de cuantificar de otra forma este y otros síntomas utilizamos una metodología del Colegio Americano
de Reumatología .(17,18) Se tomaron en cuenta tres aspectos fundamentales:
·
Dolor:
Se mide el grado de dolor del paciente al movimiento pasivo y a la palpación de
la articulación, con una presión suficiente hasta que el lecho ungueal
blanquee, aproximadamente
0= Ausencia de dolor al
movimiento o la palpación.
1=El paciente se queja de
dolor.
2=El paciente se queja de
dolor y muestra expresión del dolor.
3=Expresión de dolor y
reacción de defensa(retirada de la articulación afectada).
·
Tumefacción:
Aumento de volumen de la articulación. Se le dan los siguientes valores.
0=Ausencia de tumefacción.
1=Leve, aquella detectada
por la palpación.
2=Moderada, tumefacción
visible conservando los contornos normales de la articulación.
3=Severa cuando la
tumefacción compromete mas allá de la articulación.
·
Limitación
funcional: Se realiza un estimado global de la perdida de los movimientos
normales de la articulación. Se utiliza la escala siguiente:
0=Normal
1=Pérdida menor del 10%
2=Pérdida del 10 –19%
3=Pérdida del 20-49%
4=Pérdida del 50-99%
5=Pérdida del 100%
Esta valoración se realizó en cada consulta semanal,
a los 15 días y al mes. También se tomaron como referencia otros aspectos del
cuadro clínico como los signos inflamatorios locales (calor y rubor en la zona
afectada), la contractura periarticular, (tensión de los músculos alrededor de
la articulación) y la rigidez matinal,
(dificultad al inicio de la actividad en horas de la mañana o después de largos
periodos de reposo).
Además se llevó a cabo una evaluación de la
respuesta al tratamiento a los 15 días y al mes tomando en cuenta los
siguientes parámetros[3]
:
·
Asintomático:
Paciente que se sintió bien después del tratamiento y quedó satisfecho con el
mismo, experimentando un completo alivio del dolor, y buena función articular.
·
Mejorado:
Paciente que después del tratamiento alivió el dolor al examen físico pero
mantuvo rigidez, limitación al movimiento u otro síntoma.
·
Igual:
No se modificó el cuadro clínico.
·
Peor:
Cuando los síntomas se exacerbaron.
-Willow
-Rock
Water
A cada crema individual se le añadieron otras
esencias según las características de cada caso: Vervain o Impatiens si
presentaba síntomas flogísticos agudos; Star of Bethlehem si existía un trauma
reciente o antiguo relacionado con la lesión; Larch en los casos de
incapacidad; se utilizaron otras esencias según la localización del dolor y la
zona cutánea correspondientes en el esquema de Kramer-Wild[4]:
Water Violet, Pine, Walnut, Centaury, etc. Se indicó la aplicación de la crema
2 veces al día en la zona dañada.(13,16,19)
El tratamiento se evaluó a la semana de iniciado y
se le realizaron algunos cambios en dependencia de la respuesta al mismo.
Los datos fueron recolectados en un formulario
elaborado para ese fin, se incluyó una
breve revisión de las Historias Clínicas individuales, datos personales,
sintomatología actual y examen físico(con los signos clínicos más importantes y
el resultado de las escalas de valoración del
daño articular), además se incluyó el tratamiento floral y la evolución
en cada consulta.
En general el seguimiento se realizó de la forma
siguiente:
Consulta
inicial:
-Evaluación clínica (aplicación de la escala visual
del dolor, determinación del grado de dolor al examen físico ,tumefacción, e
impotencia funcional)
-Caracterización floral individual.
-Indicación de tratamiento floral general y tópico.
Segunda
consulta: (1
semana)
-Evaluación clínica.
-Adecuación del tratamiento según respuesta.
Tercera
consulta:
(15 días)
-Valoración con reumatología.
-Evaluación de la respuesta al tratamiento.
Cuarta
consulta:
(1 mes)
-Evaluación clínica
-Evaluación final
de la respuesta al tratamiento.
Los datos fueron llevados a tablas confeccionados al
efecto. Para el análisis estadístico se utilizaron métodos descriptivos, como
frecuencias absolutas y porcientos.
Análisis de
los resultados
Iniciamos el análisis de los resultados con la descripción
de las características generales de la población estudiada. Se analizó la
distribución de los pacientes según
edad y sexo lo cual aparece plasmado en

Encontramos que el sexo más afectado fue el femenino, para un 71.3% de los pacientes examinados. El grupo etáreo más afectado fue el de más de 64 años; con un 50% del total de pacientes. Este resultado es explicable por la relación de la edad con la progresión de la enfermedad. Resultados similares encontramos en la bibliografía consultada.
La tabla 2 muestra los tipos de Osteoartritis. En el mismo prevaleció la causa secundaria de artrosis, para un 64.29 %. Dentro de estas, los traumatismos, las deformidades ortopédicas, y la condrocarcinosis fueron las encontradas.

Se describen las articulaciones más afectadas en la muestra (Tabla 3) Estas fueron: la rodilla (21.43%), columna cervical (21.43%) y las articulaciones interfalángicas distales (21.43).% Coincidiendo estas con estudios encontrados en la bibliografía consultada, al ser articulaciones con frecuente asiento de daño artrósico; la rodilla soporta cargas mantenidas sobre todo en pacientes obesos y con deformidades ortopédicas, también se afecta por traumatismos y enfermedades generales, como la condrocarcinosis. Existe una tendencia generalizada a la progresión de la enfermedad cervical referido por otros estudios y las articulaciones de la mano responden a una OA primaria, siendo frecuente en mujeres de edad avanzada.
La tabla 4 refleja un análisis que realizamos de la sintomatología más frecuente:

El primero de ellos y presente en un 100% de los
pacientes fue: el dolor y por el que asistieron a consulta todos los pacientes
del estudio. Otro síntoma, como la
rigidez matinal se presentó en el 50% de los pacientes, ésta tiene la
característica en
Luego de observar las características generales de los pacientes enfermos, pasamos a analizar el comportamiento de la sintomatología después de iniciado el tratamiento con las esencias florales. Como se explicó en la metodología, se utilizó la combinación del tratamiento personalizado oral y la aplicación local de cremas, aprovechando los beneficios que nos proporciona cada forma de prescripción El seguimiento fue realizado como se muestra en el gráfico 1 obtenido de la mejoría de la sintomatología clínica.

En la segunda consulta, 3 pacientes solamente
mantenían el dolor, los signos inflamatorios y la contractura muscular. Es
importante señalar la rápida
remisión del dolor, que en un inicio era común para
todos los pacientes y que en un tiempo relativamente breve de una semana disminuyó a tan solo 3 con el síntoma,
considerándose un 78.57 % con remisión del mismo. Se aprecia como gradualmente
los pacientes van disminuyendo sus síntomas en las consultas posteriores, sobre
todo los ya mencionados. Creo que es válido señalar que estos que han tenido
mejor evolución se corresponden
con los de instalación mas
reciente y estrechamente relacionados con el dolor, ya que la contractura muscular y la inflamación
por si mismas pueden ser causa de dolor no directamente articular. Los síntomas
que respondieron mas lentamente: la rigidez articular y la impotencia
funcional corresponden a los de
instalación progresiva y de evolución crónica, que son, en el caso de
Como el dolor constituyó el síntoma de mejor y más
rápida evolución, se le realizó un análisis mas detallado, que se muestra en
los gráficos siguientes (Gráfico 2 y 3)
El dolor es un síntoma subjetivo mediado por la individualidad: la experiencia personal, el estado anímico, entre otros, por lo que no solo tratamos de cuantificar cuan doloroso era la patología para cada paciente al examen físico, sino que además tratamos de utilizar el criterio individual de cada uno respecto a la intensidad de su dolor (gráfico 2).

Antes del tratamiento 9 pacientes consideraron su
dolor como intenso, y 5 moderado. En la muestra ninguno refirió su dolor como
ligero. A la semana de tratamiento con terapia floral, solo 3 pacientes
refirieron dolor, representando el 21,43% del total de pacientes. Al mes de
tratamiento solo un paciente refirió dolor y este fue de carácter intenso, para
un 7.24%.
En el gráfico 3 se realiza un análisis según los
criterios del Colegio Americano de Reumatología, basado en el examen físico.

En la consulta inicial, 6 pacientes presentaron dolor calificado como 3, e igual número
de pacientes presentaron dolor calificado como 2, para un 42.86% respectivamente. A la semana de
tratamiento 8 pacientes (57,14%) no presentaban dolor y sí presentaron dolor 6
pacientes, para un (42.86%).A los 15 días de tratamiento el 85.71% no
presentaba dolor al movimiento o la palpación.
Al mes de tratamiento el 92.86% no tenían dolor al
examen físico, solo un paciente se mantuvo con el mismo, que sí mostró una muy
ligera mejoría al pasar de un dolor
Es interesante que a la semana de tratamiento con
las esencias florales solo 3
consideraron que tenían dolor, sin embargo al examen físico encontramos
6 pacientes con dolor, o sea que expresaron
éste síntomas como menos intenso de lo que realmente era. Es posible que el tratamiento floral haya
cambiado la actitud ante el mismo o le diera esperanza en la mejoría y
curación. Esto se debe que las flores trabajan en la compleja unidad mental,
emocional, física y espiritual, que es el ser humano.
La respuesta al tratamiento en la consulta final,
fue especificada por articulaciones afectadas, encontrando cierta diferencia en
la respuesta de cada una, esto pudo ser causado por el grado de daño articular
subyacente, además de la función de cada articulación. (Tabla 5)

La articulación cervical tuvo muy buena respuesta,
pues todos los pacientes estaban asintomáticos, representando un 100% con
evolución satisfactoria. En la última consulta la de peor evolución fue la
columna lumbosacra, donde los 2 pacientes tratados mantuvieron síntomas, a uno
si le alivió el dolor, pero el otro se
le mantuvo durante todo el tratamiento, a pesar de las variaciones
realizadas durante el seguimiento clínico.
De forma general se obtuvo al final del tratamiento
con esencias florales 9 pacientes asintomáticos, para un 64.3%, mejorados 4
pacientes, para un 28.6% y igual un paciente, para un 7.1%, y ninguno peor.
·
Es posible tratar con efectividad la
osteoartritis mediante el empleo de las esencias florales de Bach, asociando el
tratamiento caracterológico y la aplicación local de las cremas.
·
Se evidencia que los síntomas con mejor
respuesta al tratamiento fueron el dolor, la contractura muscular y los signos
flogísticos, que son los de instalación mas reciente.
·
Se
constata que la sintomatología que remitió en casi la totalidad de los
pacientes fue el dolor.
·
Se
observa cierta tendencia a ser diferente la respuesta al tratamiento según la
localización, siendo la columna cervical
la de mejor evolución y la columna lumbosacra la de peores resultados.
(1) - García Kutzbach A, Tuna
Castro M.A. História de
(2)
-Secta H. Osteoartritis. En Vidal Neira L, Aguila J,
Riscaya J. Bases y principios en
Reumatología. 2 ed. s.l:
s.e; 1997. p. 370-385.
(3)
-Moskowizt
R. Tratamiento de la osteoartritis.
En: McCarty D. Artritis y enfermedades conexas. Ciudad de
(4)
-Horstman
J. More than medicine. Artritis today
2001; 15 (2): 63-68.
(5) -Horstman J. Explorations. Homeopthy.
Artritis today 2000, 14 (2):
63-68: 56-61.
(6) -Pato Cour E. Los sindromes poliarticulares: Diagnóstico direfencial y enfoque clínico. Tiempos Médicos 2001; (578): 25-34.
(7)
-Sokoloff L. Patología
y patogénesis de la osteoartritis. En: McCarty D. Artritis y enfermedades
Conexas. Ciudad de
(8)
-Howell
D. Estudios bioquímicos de la
osteartritis. En: Mc Carty D. Artritis y enfermedades conexas. Cuidad de
(9)
-Moskowitz
R. Hallazgos clínicos y laboratorio en la
osteoratritis. En Mc Carty d. Artritis y enfermedades conexas. Ciudad de
(10) -Hortiyuelo M.B. Cervicalgía: Guía práctica de manejo en la atención primaria. Tiempos Médicos 2001: (578): 7:22.
(11) -Cardeles Rodriguez G. El dolor lumbar: Una epidemia de nuestro tiempo. Tiempos Médicos 2001; (578): 25-34.
(12)
-Orozco
R. Flores de Bach. Diagnóstico
diferencial. Barcelona: Ediciones Indigo; 1999.
(13)
-Orozco
R. Flores de Bach: Manual para Terapeutas
Avanzados. Barcelona: Ediciones Indigo; 1996.
(14)
-Rodríguez
B. C. Terapia floral y estimulación psicosensorial en el niño con deficiencia
psíquica. Barcelona: Ediciones Indigo2001.p.28-34
(15) -Gerber R. La curación energética. Barcelona: Ediciones Robinbook.S.L. 1993 p.150-158.
(16) -Kramer D. Nuevas terapias florales de Bach. Malaga: Editorial Sirio S.A.1989
(17)
-Ugarte
Escobar C. La historia clínica en
reumatología. En: Vidal Neira L. Báses y Principios en Reumatología. 2 ed. Perú: Boehringer Ingelheim; 1997. p.83-93.
(18)
-Vidal
Neira L, Luza Salazar A, Martínez Villaverde R, Reyes Llerena, Cabello León E,
Ramos Valenzuela L. Exámen físico en Reumatología. En: Bases y Principios en Reumatología 2 ed. Perú:
Bowhringer Ingelheim;1997. p.93-119.
(19) -Grecco H.E. Enfermedades de la piel y terapia floral. Argentina: Ediciones Continente.2000. p.40-53.
(20) -Ribal R. Terapia floral de Bach. Sitio de internet : http//www.florbach.es.org/
[1] Especialistas en Medicina General Integral. Diplomadas en Terapia Floral
[2] Como el Condroitin Sulfato que tiene la propiedad de regenerar el cartílago.
[3]
Según la clasificación de Cseuz y Woodyard
modificada,como criterio de curación de enfermedades articulares.
[4] Esquema
corporal basado en la localización
topografía de las flores
[5] Esta no se presenta en la osteoartritis como en otras patologías articulares, a consecuencia de la inflamación y tumefacción.
[6] De esta, tuvimos un caso de una anciana con una impotencia funcional verdadera por degeneración casi total de la articulación carpometacarpiana.