Terapia Floral en la
diabetes mellitus
Autor:
Dr. Alexis Lima Suárez[1]
Resumen
Este ensayo clínico es un estudio
explicativo, experimental, aplicativo,
autocontrolado y de trabajo en desarrollo. En el mismo se tomó como
grupo de estudio un total de 50 pacientes
que acudieron al Hospital Clínico Quirúrgico Docente de Matanzas “Faustino
Pérez”, con diagnóstico de diabetes mellitus y edades comprendidas ente 15 y 80
años, que dieron su consentimiento a participar en el estudio. Se realizaron
estudios de laboratorio clínico, al inicio del tratamiento y se les hizo
seguimiento durante el mismo. Se realizaron tres cortes cada mes. El corte
cualitativo de los síntomas cardinales y de los exámenes de laboratorio se
realizó al final de cada mes. Después del tercer mes de tratamiento el
resultado de los Benedict y las Glicemias fue satisfactorio, disminuyó la
administración de insulina y el consumo de hipoglicemiantes orales con una
mejoría en la mayoría de los sujetos investigados, comprobándose que al aplicar el tratamiento con Terapia Floral a
pacientes diabéticos influye favorablemente en su evolución.
Introducción
La diabetes mellitus (DM), estudiada y atendida desde hace siglos es
una enfermedad que afecta a 150 millones de personas en todo el mundo. De
acuerdo al envejecimiento de la población y los malos hábitos de vida actual,
expertos suponen que para el año 2025 esa cifra se duplique. Según estadísticas
actuales, la diabetes mellitus afecta a una de cada veinte personas en el mundo y tiene una fuerte presencia en
nuestra realidad. Estadísticamente se comprueba que hay un ascenso de la
prevalencia de esta enfermedad en el país. En nuestra Provincia (Matanzas)
específicamente, vemos que en 1997 la incidencia fue de 10157 pacientes; en
1998: 15893; 16502 en 1999 y en el 2000: 18443 pacientes; como observamos hay
un ascenso notable en nuestro medio (Departamento provincial de estadística,
2001). Ninguna otra patología avanza a un ritmo tan desmesurado (García, 1998).
Por el carácter ascendente que tiene la
presencia de esta enfermedad y porque los medios con que se cuenta hasta este
momento para el tratamiento de la misma no parecen suficientes, se decidió
ampliar el campo terapéutico con otras formas de terapias que puedan llegar a
conformar un tratamiento más integral.
Este trabajo se propuso valorar el
comportamiento de la DM al ser tratada
con técnicas de Medicina Natural, Tradicional y Bioenergéticas. Se tuvo en
cuenta el enfoque según la Medicina Psicosomática, y se siguió atentamente el comportamiento de los
síntomas cardinales, y de la Glicemia y los Benedict para valorar la
posibilidad de disminución del uso de los hipoglicemiantes orales y la
insulina, haciendo que el organismo reaccionara ante ciertos estímulos que
provocaran un equilibrio energético y
emocional, y de esa forma un mejoramiento en las funciones de los órganos.
En la revisión
bibliográfica que se realizó, no se encontró ningún trabajo que utilizara un
tratamiento al paciente diabético que lo viera desde diferentes ángulos y al
mismo tiempo con el objetivo de atenderlo como una persona integralmente, de
manera global, y no aisladamente, con distanciamiento racional, lo que fue otra
motivación para que este trabajo estuviera encaminado no solo a resolver la
hiperglicemia, sino llegar más allá, a
la causa “verdadera” de la enfermedad y ver al paciente como un ser
biopsicosocial, logrando la armonía
entre el cuerpo y la mente.
Como es conocido, el enfoque sintomático de la
salud está basado en un paradigma de la práctica médica que tiene una visión
mecanicista del ser humano. Sus bases filosóficas se hicieron muy fuertes en el
siglo XVII, fundamentadas en las ideas de Descartes, quien postuló la dualidad
cuerpo mente y por Newton, cuyas teorías condujeron al enfoque mecánico del
universo; de esta forma el ser humano llegó a ser visto como una máquina. Este
modelo considera la curación como el arreglo de una maquinaria rota, a la que se le repara el motor o se le reemplaza una pieza defectuosa
(Herrera, 1999).
Ahora bien, si
se reconoce al hombre como algo más que una máquina, lo primero que se debe ver es al ser humano
como un sistema de fuerza energética, así como una estructura física y con
actividad bioquímica. Al ver solamente la parte física del hombre, la Medicina
Ortodoxa ignora la influencia de los campos energéticos. La parte física es importante, pero la
sospecha originada por indicios de que no hay nada más, ignora la fuerza que
anima la forma (Dal, 1998).
La ciencia moderna se ha separado de la
dimensión total del proceso vital (Herrera, 1998). El método científico ha
disminuido su campo de visión a lo que es físicamente mensurable, sin tener en
cuenta lo cualitativo de las dimensiones etéricas y anímicas de la vida
(Chopra, 1997). Como no tiene en cuenta la totalidad de las formas vivientes,
la ciencia actual con frecuencia, se ha ido separando de la naturaleza humana y
por ello no es capaz de comprender las fuerzas sutiles de los paradigmas
holísticos.
Por tanto, se debe encontrar nuevas formas de
investigación científica que sean adecuadas para abordar los desajustes en el campo sutil y que posean el
rigor y la búsqueda objetiva de la verdad, que es la esencia de la ciencia
(Masttiello, 1999).
En estos tiempos las terapéuticas naturistas y bioenergéticas
han tomado gran auge, pero generalmente los especialistas trabajan con ellas
individualmente, pensando que tienen la
verdad absoluta sin darse cuenta de que sí tienen la verdad, pero solo una
parte de ésta; que en la integración hay una verdad mayor, por lo que hay más
fuerza y la terapia es más completa (Am, 1999). Dadas estas consideraciones, en
este estudio se tomó una técnica bioenergética y naturista que fuera asequible
a la mayoría de los terapeutas, de fácil aplicación y con un mínimo de
reacciones adversas en el paciente.
La medicina actual se debe enriquecer bebiendo
en fuentes muy diversas, pero es necesario filtrar sus conocimientos por el
estrecho tamiz del método científico, el cual se basa en pruebas experimentales
y evidencias concretas, lo que se hizo en el presente trabajo.
En este momento en que la medicina de alta
tecnología rompe barreras como en la genética o con el empleo del láser o el
escáner, etc., parece paradójico que de la misma manera ha habido un notable
reconocimiento de las terapias naturales. En los países subdesarrollados son la
primera y única opción sanitaria para la mayor parte de la población, y
mientras las grandes empresas farmacéuticas invierten gran cantidad de dinero
para sintetizar y aislar los componentes químicos de las plantas, la venta de
remedios de hierbas que contienen esas sustancias en su forma natural encuentra
un lugar entre los mercados sanitarios de mayor crecimiento en Europa, EUA y
Australia (Rodríguez, 1999).
Es cierto que resulta difícil para un occidental
comprender el sentido profundo y misterioso de la filosofía oriental, al respecto apunta el doctor Abegg: “... se
trata de otra raza, de otra nación y de otra civilización, en occidente se utilizan
expresiones mucho más débiles, haríamos mejor si representáramos a ese pueblo
como habitantes de otro planeta, de esa manera nos encontraríamos en distancias
convenientes...” Si bien estas afirmaciones parecen exageradas, se observa que
este autor no se encontraba muy lejos de la realidad, ya que según la filosofía
que predicaba Lao Tse, estaba prohibido desarrollar los conocimientos
materiales y exteriores: “Aquel que sabe no habla, aquel que habla no sabe...”.
Por eso sigue el sistema del silencio para conocer el Tao (Bernard, 1998). Entre
los occidentales, se busca el camino del saber y el hablar, para compartir lo
que se sabe, y se habla para demostrar lo hallado y persuadir de la importancia
de generalizar lo descubierto para el bien colectivo.
Esta investigación se propuso andar el sendero
de la bioenergética, técnica silenciosa y sutil, pero presente y actuante,
modificadora de desequilibrios y restauradora de parámetros de salud. Se habla
de lo que se sabe y se encuentra cómo demostrar lo hallado.
Este estudio aportó un nuevo enfoque sobre el
paciente diabético que es quien nos ocupa en este momento.
Se contempló en este estudio, la utilidad de las
Esencias Florales de Bach para un control emocional del paciente.
El aporte que ofrece este trabajo es
fundamentalmente de carácter práctico, y responde a las necesidades existentes
de hallar variantes para el tratamiento de los pacientes diabéticos y que sean
de fácil acceso. La novedad científica
es la aplicación de la Terapia Floral en el tratamiento del paciente diabético.
·
¿Cómo influye la Terapia Floral en
la evolución del paciente diabético?
Objetivo General
·
Valorar
la evolución de los pacientes afectados de diabetes mellitus al combinar el tratamiento con la Terapia
Floral.
Objetivos
Específicos
1. Estudiar la evolución de
los síntomas cardinales.
2. Determinar el
comportamiento de los resultados de los Benedict y las Glicemias.
3.
Valorar
las modificaciones en el uso de hipoglicemiantes orales y la insulina.
Hipótesis
·
Si se aplica el tratamiento con esencias
florales, se favorecerá la evolución del paciente diabético, porque recuperará
el equilibrio energético y emocional.
Marco conceptual
-EVOLUCION DEL
PACIENTE DIABETICO: manifestaciones clínicas por las que cursa este enfermo en
las diferentes etapas del desarrollo de
su patología.
-EMOCIONES: según
Greco (1997) éstas son estados bipolares agudos transitorios, intensos y muy
cargados de correlato somático, manifiesto y evidente.
-EQUILIBRIO
EMOCIONAL: permanecer en medio de los polos de esos pares de oposición.
-GLICEMIA: Cifras de glucosa en sangre. Estas
dependen del origen y procesamiento de la sangre. En este estudio se tomará
sangre total de la vena cuyo valor normal de Glicemia oscila entre 4,4 y
6,7mmol/L.
Estrategia Investigativa
El método
filosófico que da sustento al presente
trabajo es el materialista dialéctico, y por las características del problema
que incluye este ensayo clínico se planteó efectuarlo en forma explicativa,
experimental, aplicativo, autocontrolado y de trabajo en desarrollo.
Para la
elaboración del presente ensayo clínico se tomaron como punto de partida todos
los conocimientos aportados en el estudio de la DM y se integraron en un Sistema de Evidencias Científicas, y los objetivos
propuestos en el mismo se alcanzaron por el empleo del método hipotético
deductivo.
Después se aplicaron las pautas de tratamiento
propuestas a los pacientes diabéticos, para valorar la efectividad o no de
éste, se estudió la evolución de los síntomas cardinales (poliuria, polifagia y
polidipsia); se determinó el comportamiento de los resultados de los Benedict y
Glicemias, y por último se valoraron las modificaciones que se produjeron en el
uso de los hipoglicemiantes orales y de la
insulina, los que fueron los indicadores de la evolución de los
pacientes estudiados.
Como universo de
estudio en el presente ensayo clínico se incluyó a los pacientes portadores de
DM que fueron estudiados por
endocrinología, que acudieron al Hospital Clínico Quirúrgico
Universitario de Matanzas “Comandante Faustino Pérez” (Ver ANEXO 1), en el
periodo comprendido entre Enero y Diciembre del 2003, y tuvieron la disposición de someterse al tratamiento (Ver
ANEXO 2).
El grupo de
estudio estuvo conformado por aquellos pacientes que cumplieron los criterios de inclusión y cumplieron con todas las
etapas del estudio. Estos se seleccionaron por el método aleatorio simple,
tomándose los pacientes que tuvieran los números pares. Cada paciente fue su
propio caso control al comparase antes y después del tratamiento.
Los pacientes
incluidos en el estudio fueron diagnosticados por Medicina Occidental teniendo en cuenta los criterios e
indicaciones que establece el grupo nacional de DM en nuestro país.
Criterios de inclusión
1.
Pacientes con Diabetes Mellitus ID.
2.
Pacientes con Diabetes Mellitus NID.
3.
Comprendidos en las edades entre 15
y 80 años.
4.
Todos los pacientes diabéticos
que dieron su consentimiento para
participar en el estudio.
Criterios de exclusión
·
Embarazadas.
Criterios de salida
1.
Abandono voluntario del tratamiento.
2. Recibir durante el
tratamiento otros medicamentos o terapias que
pudieran interferir con los resultados finales.
3. Aparición de reacciones
adversas graves o muy graves durante el tratamiento.
Tipo de Tratamiento
Terapia Floral:
A partir de la primera consulta los pacientes
comenzaron a llevar terapia floral, con una receta que estuvo compuesta por
aquellas esencias acordes con el patrón de desequilibrio psicológico o
emocional que presentaran en ese
momento. Para ello
utilizamos solamente el set de Bach (Ver ANEXO 3).
En caso de descompensación de los niveles de
glucosa en sangre se agregó a la fórmula floral, sin tener en cuenta las
esencias ni el número de ellas, el remedio de rescate (Rescue Remedy).
Am, (1999) plantea que hay remedios que cubren
los aspectos sintomáticos y emocionales puros. Por lo tanto, para abordar la
personalidad y el terreno, se debe recurrir a seleccionar esencias más afines
con toda persona. Por esto es importante analizar al paciente individualmente,
para valorar entre todas las alternativas cuál es la más conveniente a cada uno
concretamente.
Se tuvo en cuenta todo el set de Bach pero se
hizo énfasis en las siguientes esencias que muestran los patrones de la personalidad
del diabético:
·
Cherry
Plum. Se indica para los miedos a perder el control, para impulsos desesperados
y destructivos. De acción en procesos proclives a la pérdida de conciencia.
·
Crap
Apple. Se utiliza como limpiador interno. Se indica frente a la necesidad de
purificación. Se le llama el antibiótico del sistema.
·
Holly.
Facilita el entendimiento del amor. Para estados “negativos” opuestos al amor,
para acrecentar la capacidad de amar.
·
Chicory.
Para las personas excesivamente posesivas y que suelen crear dependencias
sentimentales.
En cada fórmula se agregó además, el constelado de esencias de diabetes perteneciente al set de
Argentina compuesta por: Durazno,
Higo, Banano, Rosa
roja, Muérdago, Pino y
Caña de Azúcar. Su acción básica
es regulador psíquico y físico de la personalidad diabética, mejorando sus conflictos con la dulzura. También fue incluida
Self-Heal, esencia del set de California que permite que el paciente entre en
contacto con la propia esencia curativa que tiene dentro.
La fórmula floral se revaloró en cada consulta
programada mensualmente, con el objetivo de hacer modificaciones de ella en
caso que fuera necesario, según la evolución psicológica del paciente.
En un frasco de 30 ml con agua estéril se
agregaron 2 gotas de cada esencia seleccionada. La dosis usada fue cuatro gotas
sublinguales seis veces al día alejadas de los alimentos, dinamizando siempre
el frasco antes de tomar. Se indicó tomar las esencias de urgencia un mínimo de cuatro días o hasta que la
emergencia cediera. Este tratamiento para la enfermedad se mantuvo sin descanso todo un año.
Estas medidas terapéuticas señaladas
anteriormente solo se aplicaron de manera integral, reafirmándose que se
emplearon siguiendo el principio de individualidad del paciente y no de acuerdo
a un síndrome determinado, o peor aún, a una enfermedad que se debe a una
alteración de una estructura orgánica por separado, y cuya manifestación
funcional ha permitido su clasificación.
Medidas para promover y controlar las instrucciones
del tratamiento
Se llevó un registro de pacientes incluidos
(indicando el número de inclusión) los que estuvieron a disposición de aquellos
que los solicitaran, y además, se llevó un registro general donde quedaron
incluidos todos los pacientes no importando la unidad, investigador, etc., de que se
tratara (Ver ANEXO 4 y 8).
Una vez incluido
el paciente, se envió una comunicación al área de salud a la que pertenecía y
en la que se controlaba, al tiempo que se solicitó la cooperación del médico de
familia correspondiente para que éste
mantuviera la vigilancia adecuada y contribuyera al más completo cumplimiento
del tratamiento y la asistencia del paciente a cada una de las actividades previstas durante el mismo. De
la misma forma se mantuvo informado a dicho médico del resultado
de la evolución de su paciente (Ver ANEXO 6).
En cada consulta
programada o no, el médico responsable chequeó el cumplimiento por parte del
paciente de su tratamiento mediante la revisión de la Historia Clínica,
reflejando la fecha y los resultados obtenidos; tanto de tipo subjetivo, como
objetivo.
El paciente
incluido fue siempre atendido por el mismo médico investigador en todo el
proceso de su enfermedad. Los exámenes complementarios y otras investigaciones
fueron llevados a cabo por el mismo personal profesional que se escogió
previamente por su calidad técnica reconocida.
La evolución
médica se llevó a cabo de manera periódica y programada por el médico de
asistencia. Se realizaron consultas no programadas a solicitud del propio
paciente en las fechas que él las solicitó.
Cualquier modificación a la terapia decidida por
el médico de asistencia no se llevó a
cabo sin el conocimiento y aprobación del paciente. A
cada paciente, se realizó Benedict diario. Mensualmente los pacientes fueron
valorados en consulta de diagnóstico determinando su evolución y continuación
del tratamiento, teniendo en cuenta los mismos
criterios de diagnóstico de la
primera consulta.
El método para informar sobre la evolución de los
pacientes se ajustó a los parámetros previamente decididos en cada caso, pero
en todos ellos se empleó el programa SPSS que es el oficial para el presente ensayo
y que nos permitió desarrollar una evaluación adecuada.
Esta exploración
propuesta nos permitió conocer el comportamiento global de las principales
variables registradas en el estudio. Al emplear el programa propuesto (SPSS) se
pudo desarrollar el análisis de las distintas variables cuantitativas y
cualitativas.
El estudio de los
resultados de las variables iniciales,
las periódicas y las finales permitieron una evaluación de alta confiabilidad y
sus análisis dieron lugar a conclusiones avaladas por resultados evidentes.
En todos los casos
se llevó a cabo una evaluación
de manera clínica (síntomas y signos) y ésta se correspondió
con los cambios objetivos comprobados.
Se confeccionó una historia clínica a cada paciente al inicio del tratamiento.
Se realizó Benedict diario y Glicemias mensualmente o en cualquier otro momento
en que se presentaron síntomas de descompensación. Se valoró la disminución del
uso de los hipoglicemiantes orales y la insulina en el curso de la
investigación. Por último se determinó la evolución integral de los pacientes,
teniendo en cuenta los siguientes criterios:
Síntomas
cardinales (poliuria, polifagia y polidipsia).
Glicemia.
Benedict.
Consumo de
insulina.
Consumo de
hipoglicemiantes orales.
Clasificación de la evolución del paciente
Mejoría notable: Óptima
1. Desaparición
de los síntomas cardinales.
2. Disminución de
la Glicemia, más de 5 mmol/L o llegar a la normalidad.
3. Más del 90% de
los Benedict azules o verdes.
4. Disminución
del consumo de insulina hasta la mitad.
5. Cese del
consumo de hipoglicemiantes orales.
Con eficiencia
parcial: Mejorado
1. Desaparición
de uno o más síntomas cardinales.
2. Disminución
entre 3 y 5 mmol/L de Glicemia.
3. Más del 80% de
los Benedict azules o verdes.
4. Disminución de
un tercio del consumo de insulina.
5. Disminución
del consumo de hipoglicemiantes orales.
Ineficacia: No satisfactoria
1. Sin cambios en
los síntomas cardinales.
2. Disminución de
menos de 3 mmol/L, de Glicemia.
3. Menos del 80% de
Benedict azules o verdes.
4. Disminución de
menos de un tercio del consumo de insulina.
5. Sin cambios en
el consumo de hipoglicemiantes orales.
Se analizaron estos parámetros y al menos
debieron reunir tres de estos requisitos para que fueran incluidos en una de
estas tres clasificaciones. La periodicidad de las evaluaciones de estos
enfermos contempló un carácter mensual (clínico, químico), durante un año.
Análisis
y discusión de los resultados
El trabajo desarrollado permitió demostrar
una evolución favorable de los
pacientes afectados con DM al agregarle
a su tratamiento la Terapia Floral, lo que se constata al analizar las
variables de estudio que responden a los objetivos específicos de la presente
investigación, y que se analizará y se discutirá a continuación.
Al aplicar las pautas de tratamiento propuestas
a los pacientes diabéticos se constató la evolución de las variables definidas
en este trabajo, las que se analizarán
ahora independientemente:
TABLA
1.Comportamiento de los síntomas cardinales.
|
|
1° mes |
% |
2° mes |
% |
3° mes |
% |
|
Igual. |
29 |
58 |
11 |
22 |
3 |
6 |
|
Mejor. |
17 |
34 |
30 |
60 |
28 |
56 |
|
Optimo. |
4 |
8 |
9 |
18 |
19 |
38 |
|
Total. |
50 |
100 |
50 |
100 |
50 |
100 |
Fuente: Historias
clínicas.
En relación con
los síntomas cardinales que se exponen en la Tabla número 1 se comprobó que
después del primer mes de tratamiento, 34% obtuvo mejoría, el 58% del total de los pacientes se mantuvo igual,
y solamente el 8% había alcanzado el estado de óptimo. Posteriormente, después
del segundo mes, los resultados fueron más alentadores, ya que en el 60% de los
pacientes se alcanzó la mejoría, mientras que solo 22% se mantenía igual, y se
encontraban en la clasificación de óptimos el 18% de los pacientes.
Finalmente,
después del tercer mes de tratamiento se logró la mejoría en el 56% de los
pacientes, concluyeron en estado óptimo el 38% y se mantuvieron con los mismos síntomas el 6% de la muestra.
Estos resultados
demuestran que el tratamiento combinado con la Terapia Floral puede modificar
positivamente los síntomas cardinales de la Diabetes Mellitus.
La segunda variable a analizar, fue la
evolución de la glucosuria constatada objetivamente por medio de los
Benedict.
TABLA 2. Comportamiento de
los Benedict.
|
Benedict normales |
1º mes/ % |
2º mes/ % |
3º mes/ % |
|||
|
> del 90% |
3 |
6 |
30 |
60 |
24 |
48 |
|
e/ 80 y 90% |
22 |
44 |
16 |
32 |
21 |
42 |
|
< de 80% |
25 |
50 |
4 |
8 |
5 |
10 |
Fuente:
Historias clínicas.
En la Tabla 2 se constatan los cambios de los
resultados de los Benedict con los meses de tratamientos. Después del primer
mes de tratamiento la mayor cantidad de
casos se encontraban en el grupo que presentó menos del 80% de los Benedict normales: 25 pacientes. Solamente 3
pacientes tuvieron más del 90% de los Benedict normales.
Después
del segundo mes, 30 pacientes tenían más del 90% de los Benedict
normales y se encontraron 4 con menos del 80%. Después del tercer mes se encontró
solo 5 paciente con disminución del número de Benedict normales, menos del 80% del total de los realizados, y a 24
y 21 pacientes les disminuyó en la categoría
de más del 90%, y
en la de entre el 80 y el 90%, respectivamente.
Este es un parámetro objetivo que demuestra la
efectividad de la terapia propuesta al ser aplicada al paciente diabético,
siendo considerable la disminución de la positividad de la glucosuria.
Se analizó en la Tabla 3 cómo se manifestaron
los valores de Glicemia al comparar los tres rangos establecidos
independientemente, teniendo en cuenta los cortes fundamentales establecidos,
después de cada mes de tratamiento.
TABLA 3. Comportamiento de la glicemia.
|
Glicemia |
1º
mes/ % |
2º
mes/ % |
3º
mes/ % |
|||
|
<
de 3mmo/L |
30 |
60 |
18 |
36 |
8 |
16 |
|
e/
3 y 5mmol/L |
16 |
32 |
21 |
42 |
24 |
48 |
|
>
de 5mmol/L |
4 |
8 |
11 |
22 |
18 |
36 |
Fuente: Historias
clínicas.
El parámetro de menos de 3 mmol/L disminuyó con cada
mes de tratamiento y se encontraron los valores que representan el 60, 36 y 16
% respectivamente.
Analizando la disminución de las Glicemias entre
3 y 5 mmol/L se encontraron ascenso de los casos por mes de tratamiento: en el
primer mes el 32%; en el segundo mes el 42 %, y en el tercer mes 48 % del
total de los pacientes estudiados.
El
tercer parámetro mostró la disminución de la Glicemia a más de 5 mmol/L. De igual modo el carácter de
éste fue ascendente y se vio cómo en el primer mes de tratamiento solamente
hubo 4 pacientes, el 8%; después del segundo 11, que representa el 22 %, y
seguido el tercer mes de tratamiento, a 18 pacientes, el 36 % de total del
grupo de estudio, la Glicemia les había disminuido en la categoría de más de 5 mmol/L, o les había llegado a
límites normales.
Este fue un parámetro importante para la
clasificación evolutiva, al analizar solamente el control químico en este
estudio. También esta categoría arrojó resultados satisfactorios.
TABLA 4. Cantidad de
insulina utilizada.
|
|
Antes del tratamiento |
Después del 1º mes |
Después del 2º mes |
Después del 3º mes |
|
Unidades de insulina |
610 UI |
480 UI |
410 UI |
360 UI |
|
Disminución |
|
130 UI |
200 UI |
250 UI |
Fuente: Historias
clínicas.
En cuanto a
la evolución del total de insulina consumida por los pacientes en el
transcurso del estudio, se observa en la Tabla 4 la disminución de su uso. Se
consumían 610 unidades diarias, por los 18 pacientes insulinodependientes,
antes de comenzar el tratamiento propuesto en este trabajo; después del primer
mes de tratamiento disminuyó un 21.3%, o sea,
se consumió 480 unidades de insulina, lo que significa 130 unidades
menos. Después del segundo mes de tratamiento el consumo de la insulina
continuó disminuyendo. En este caso descendió 70 unidades más, el 32.8%,
consumiéndose 410 unidades. Al concluir el tercer mes de tratamiento se
utilizaban 360 unidades de insulina por los 18 pacientes que al principio
estaban clasificados como insulinodependientes, que representa el consumo del
40.9% de unidades de insulina menos que
las que se consumían antes del estudio.
Al enfocar este parámetro de la utilización de
la insulina en el tratamiento, se pudo analizar económicamente que: si se toma en cuenta que un bulbo de insulina con mil unidades
tienen un valor comercial de $1.25, y 18 pacientes insulinodependientes dejaron
de utilizar, en un mes, 7500 unidades de insulina, o sea, 7.5 bulbos que son un
equivalente a $7.50, se ahorraron
aproximadamente $0.40 por paciente; y si alrededor del 10% de los
diabéticos son insulinodependientes, entonces en la provincia habría 1844
pacientes dentro de esta clasificación
y se ahorraría desde el punto de vista económico $737.60 en un mes, si se
les sometiera al tratamiento propuesto, considerando solamente el costo de la
insulina.
Al ser aplicado el tratamiento combinado con la
Terapia Floral se aprecia disminución de consumo de insulina, lo que representa
no solo un valor económico sino también social, ya que explicamos en el capitulo
de fundamentación teórica las reacciones secundarias que puede traer su
administración; y disminuyendo la dosis se disminuyen sus reacciones
indeseables.
TABLA 5. Cantidad de
tabletas hipoglicemiantes utilizadas.
|
|
Antes del tratamiento |
Después del 1º mes |
Después del 2º mes |
Después del 3º mes |
|
Tabletas |
125 tab. |
110 tab. |
84 tab. |
71 tab. |
|
Disminución |
|
15 tab. |
41 tab. |