Efectividad de las esencias florales de Bach en la Unidad de Cuidados Intensivos: Presentación de un caso

 

Autora:

Dra. Saira Rivas Suárez[1]

 

Nombre: J.R.R

Edad: 57 años

Sexo: masculino

 

Antecedentes Personales: Hipertensión Arterial (controlada)

 

Historia de la enfermedad actual

 

El paciente comenzó hace 5 meses con sangramiento rectal, se le realizó una colonoscopía y se le detectó un adenoma velloso y pólipos en el ángulo esplénico del colon y región sigmoide. Con ese diagnóstico se intervino quirúrgicamente, dejando una colostomía izquierda. Tras esa intervención se manifestaron múltiples complicaciones, se abrió la sutura interna y a raíz de esto se produjeron abscesos intrabdominales y numerosas perforaciones intestinales en varias ocasiones. Todo ello ha traído como resultado que el paciente haya tenido que ser intervenido alrededor de 14 veces.

 

En el momento de mi primer contacto con el paciente, 5 meses después, este se encontraba en la sala de cuidados intensivos con una colostomía doble, del muñón proximal y distal; operado el día anterior por dos abscesos en el fondo del saco Douglas y parietocólica, una perforación intestinal, alrededor de la cual presentaba una zona de plastrón de asas intestinales delgadas. Producto de la gravedad e inflamación de dicha zona el acceso quirúrgico era impracticable y solamente se le limpió la cavidad. La herida externa presentaba puntos de seguridad y drenajes con secreciones verde-carmelituzcas. Llevaba un tratamiento con Rocephin, Amicacina, Metronidazol, nutrición parenteral y medidas de sostén.

 

Al examen físico tenía un aspecto de enfermo grave (aspecto séptico), coloración blanco amarillenta, voz muy baja con escasa fuerza, consciente, orientado, sin defecto motor y con poca conciencia de su extrema gravedad.

 

En el colectivo médico se manejaba la extrema gravedad del paciente y el sombrío pronóstico con la imposibilidad de controlar la sepsis y el propio desgaste físico del mismo, así como por la excesiva manipulación quirúrgica de la zona afectada. Por ello se esperaba una supervivencia de 15 días como máximo.

 

En presencia de todo este cuadro le propongo al colectivo la inclusión de las esencias florales de Bach, por lo beneficioso de sus resultados en situaciones de emergencia. Con la autorización del jefe de la sala, se le preparó una fórmula compuesta por Rescue Remedy, Sweet Chestnut, Walnut y Crab Apple, la cual se le administró cada una hora, incluso en el salón y en recuperación, durante cuatro días y luego se continuó con una frecuencia de cada dos horas, mientras el paciente estuviera despierto.

 

La primera mejoría se observó al tercer día con un incremento del volumen de la voz y mayor energía en los movimientos. Una semana después el drenaje de la cavidad abdominal empezó a disminuir el volumen de secreción. Es en este momento que los cirujanos ven una salida al problema y plantean la posibilidad de que se logre una fístula externa para “enfriar” el plastrón y luego operar. A los 15 días (fecha en la que se debía cumplir el criterio médico de supervivencia), el colectivo empezó a apreciar lo que dieron en llamar “una mejoría rara”, a falta de una explicación ante la inesperada evolución positiva del paciente. Sobre el día 20 la secreción por el drenaje intracavitario era casi nula, se había hecho una fístula externa de la perforación a la pared abdominal y el leucograma no era séptico. Ya en el día 21 es operado definitivamente, y tras unos días en recuperación es dado de alta.

 

En el momento que esto escribo el paciente se encuentra en su casa, recuperándose en compañía de su familia, se alimenta por vía oral y su aspecto físico es bastante aceptable.



[1] Doctora en Medicina. Especialista de 1er Grado en Medicina General Integral. Diplomada en Terapia Floral